#10 – ELISENDA VILLENA: LA VERDAD SOBRE EL CASO MÉTODO 3

Radio Detective 1x10
El 12 de Febrero de 2013 el periódico El Mundo publicó que la agencia de investigación privada Método 3, a instancias de José Zaragoza, secretario de organización del partido socialista de Cataluña, había grabado una conversación privada entre Alicia Sánchez Camacho, secretaria general del Partido Popular de Cataluña, y Victoria Álvarez, cuyo mérito era ser expareja de Jordi Pujol Ferrusola.

La conversación, que tuvo lugar el 7 de Julio de 2010 en el restaurante La Camarga de Barcelona, había estado esperando en los cajones de no sabemos cuantas personas a la espera de que alguien hiciera explotar la noticia.

Y, finalmente, explotó…pero en las manos de la propia agencia que realizó la investigación. De la noche a la mañana, y al calor de la reciente “operación pitiusa”, los detectives privados volvíamos a estar en el ojo del huracán una vez más. Y eso nos hace plantearnos varias preguntas: ¿fue el año 2013 un año gafado para los investigadores por culpa, digamos, de circunstancias sin conexión aparente? ¿O, por el contrario, existía una causa común que explicara esta sucesión de infortunios? ¿Era, acaso, la elaboración de la nueva ley de seguridad privada esa causa?

Y más cuestiones: ¿quien filtró la conversación al periódico El Mundo? ¿Que inspiraba tanto temor en la Administración para que el director general de la Policía se reuniera de urgencia con los altos mandos policiales de Cataluña y dos fiscales anticorrupción se pusieran a investigar lo sucedido? ¿Por que la conversación tardó dos años en salir a la luz? ¿Se tenía conocimiento de la misma por parte de algún organismo público mucho antes de su publicación? ¿Cuantas personas sabían de su existencia en toda España?

Y no terminamos aquí: ¿Es Francisco Marco un detective honrado o un tipo que siempre ha aspirado a volar alto y ha sido víctima de sus propios excesos? ¿De que manera ha perjudicado el caso Método 3 a la profesión de detective privado? ¿De que forma ha contribuido a limitar la actuación de los investigadores a través de la nueva ley de seguridad privada?

Y, por último, ¿ha existido realmente el “caso Método 3? A tenor de las pruebas que hay encima de la mesa, a día de hoy, todo se ha quedado en agua de borrajas. De los cuatro detectives de Método 3 que fueron detenidos, ninguno ha sido condenado penalmente y el caso se cerró con un pacto económico entre Francisco Marco y las supuestas perjudicadas.

También se ha desmentido que Método 3 fuera una agencia de inteligencia privada que colaboraba incluso con el CNI. Al parecer, y salvo que alguien demuestre lo contrario, no había un jarrón con micrófono incorporado en cada restaurante de lujo de Barcelona.

Lo que fue en su día portada de todos los medios se ha quedado en papel mojado, en un recuerdo casi lejano de este país histérico que vive a golpe de titulares sensacionalistas, de carroña periodística y de intereses particulares que se esconden detrás de algún cargo de renombre.

Para alumbrar todas estas cuestiones, hoy tengo la enorme suerte de contar con una detective que conoce de primera mano todo lo que sucedió durante esos días, más que nada porque ella fue una de sus protagonistas: Elisenda Villena.

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